La presente publicación tiene como propósito mejorar la comprensión de los procedimientos y mecanismos para promover la aplicación y el cumplimiento del Convenio de Basilea sobre el control de los movimientos transfronterizos de desechos peligrosos y su eliminación (en adelante “Convenio de Basilea”) y del Convenio de Rotterdam para la Aplicación del Procedimiento Fundamentado Previo a Ciertos Plaguicidas y Productos Químicos Peligrosos objeto de comercio internacional (en adelante “Convenio de Rotterdam”). En ella se presenta una visión general de los mandatos de ambos mecanismos, así como información sobre los logros a través de los años del mecanismo de cumplimiento del Convenio de Basilea. Los mandatos de ambos mecanismos están contenidos en los anexos de la publicación.
Los informes nacionales presentados en el marco del Convenio de Basilea sugieren que cada año se generan en todo el mundo cerca de 180 millones de toneladas de desechos peligrosos y domésticos. Según estos mismos informes, al menos 9,3 millones de toneladas de estos desechos se trasladan de un país a otro cada año, y presumiblemente estos desechos se reciben como una fuente bienvenida de negocio. Esto deja unas 170 millones de toneladas de desechos peligrosos y domésticos que se supone son eliminados a nivel nacional de manera ambientalmente racional. ¿Pero es realmente así?